Combate medieval

Belmonte, "combate medieval"

Entre el 10 y el 12 de octubre de 2015 se desarrolló en Belmonte (Cuenca) el I Torneo Internacional de Combate Medieval. Algún tiempo antes, yo había estado en el campeonato del mundo de este tipo de combate. Para sorpresa mía y de todos los concurrentes, que nos enterábamos de que tal cosa existía a la vez que asistíamos a cómo las elites de estos combatientes se daban mamporros.

     Admito que la primera vez que vi cómo un montón de tipos vestidos con armadura y portando armas mortales arrinconaban a uno del equipo contrario y le daban estacazos sin cuento ni piedad, me llevé un golpe emocional. ¡¿Cómo es posible esa brutalidad?!

     La actividad no me interesó mucho, pero me pareció que tenía una plasticidad muy grande y este año he tenido la oportunidad de poder acercarme a la liza lo suficiente como para hacer fotos sin más obstáculos que las vallas de madera que me protegían de no recibir un mandoble que acabase con mis días. Este es el reportaje que puede resumir el día de las finales, el último del campeonato.

Uno contra uno

lucha, "combate medieval", belmonte, cuenca
Dos combatientes pelean ante la mirada atenta del árbitro de la contienda

Existen varias modalidades de combate. Individual, con espada larga y corta, y por equipos de tres, cinco, diez y veintiuno. Estas imágenes son de desafíos de hombres uno contra uno.



Combates por equipos

Los equipos, que se enfrentan de dos en dos, ocupan cada uno un lado del campo de batalla y se dirigen hacia el rival con diversas estrategias que parecen ir destinadas a aislar a los rivales para poder brearlos a base de bien y que caigan al suelo. Mientras parte de un equipo se ceba con los que ha podido aislar, el resto de ese equipo trata de que los otros rivales no vayan a ayudarles.

La estrategia alternativa parece ser pelear de uno en uno, como en los ejemplos que siguen

Las melées

La  melée tiene lugar cuando la estrategia de aislamiento no funciona y los combatientes se baten en un todos contra todos. A la izquierda vemos a un estadounidense soportando la paliza que le da un rival por la espalda en medio de la turbamulta que se adivina a la derecha.

Por lo demás, no deja de sorprender que EE.UU. tenga grandes equipos cuando allí no hubo Edad Media.


La derrota

La derrota tiene muchas caras. La de la izquierda es la que se produce después del combate. Aquí, el ganador consuela a un derrotado.

Pero hay otras derrotas, como el del combatiente individual o el que queda tendido en el suelo y al que las reglas le obligan a seguir viendo la lucha desde el sitio en el que ha caído.

Cuando se quitan el yelmo, puede verse la cara de sufrimiento del luchador.


El escenario

El escenario es extraordinario, por supuesto. Los combates se realizan a los pies del castillo. Probablemente no haya mejor sitio donde dar (o recibir) una buena paliza vestido de hombre medieval


Un poco de dinamismo


Otros detalles

Los combatientes llevan un equipo de entrenadores y auxiliares que les aconsejan, jalean, ayudan a vestirse, festejan la victoria y les consuelan en la derrota.

La organización cuida, además, de que haya un buen bufón para los tiempos muertos...


Final de fiesta

Al finalizar los combates, ya se sabe: la entrega de premios y el encuentro final entre los combatientes. 

Hasta otro año