Didáctica descreída · 29. mayo 2020
En la terraza del bar, dos chavales con pinta y conversación de bachilleres comentaban cómo se le estaban dando los exámenes y lo mucho y bien que se contestan las preguntas de Historia, pero no solo, con la ayuda de gúgel.
soloseraunminuto · 27. mayo 2020
La única imagen que teníamos de los cantantes eran las de las portadas de los discos porque generalmente ni el dinero ni la mitomanía nos daban para comprar Popular1. A veces, un programa de televisión les daba tres dimensiones, pero los pocos minutos en los que interpretaban el tema dejaban muy poca huella en la memoria, y además la mayoría de los escuchábamos no venían a España, que entonces estaba muy cerca del culo del mundo.
soloseraunminuto · 21. abril 2020
De suyo, los ministros no suelen decir nada porque para eso tienen el BOE, que es donde se explayan. Si están todo el día dándole al pico es porque se lo demandan los periodistas bajo amenaza de mandarlos al infierno de la crítica editorial. El pecado de los periodistas nos hace a los demás cargar con la penitencia en estos días en los que el mando a distancia parece que tiene los números repetidos...
soloseraunminuto · 19. abril 2020
Ahora que empieza a hablarse de que saldremos a la calle por partes, es hora de que los líderes de la España vacía reclamen su derecho a ser los primeros. Después de más de un mes callados como piedras, es tiempo de que renieguen de leyes que se crean y se aplican pensando que todo el país es Madrid, Barcelona o Valencia.
soloseraunminuto · 15. abril 2020
aquí miente todo el que puede. He convertido las cifras en una relación numérica muy simple que consiste en averiguar el número de habitantes que es necesario recopilar en cada país para encontrar un muerto y me he encontrado con esa primera realidad. En China ha muerto un chino por cada 418.000 personas. Si eso fuese verdad, Simón El Tranquillo llevaba razón: el virus nos habría costado 110 vidas; no merecía más atención que un buen lavado de manos de vez en cuando.
Relatos con prisa · 06. abril 2020
Había decidido pasar el resto de la tarde navegando por una página de entretenimiento; algo ligero después de terminar Guerra y paz. Nada más entrar, un reclamo publicitario saltó en la cabecera. Dona, decía. Dona y también tú serás un héroe.
soloseraunminuto · 04. abril 2020
Por lo que leo, la duda ya no es si China va a sustituir a Estados Unidos como primera potencia mundial después del apocalipsis, sino si, como ahora hacemos con el american way of life, también adoptaremos el estilo de vida oriental y, secundariamente, si lo haremos empujados por las recomendaciones siempre prescindibles de Simón El Tranquilo o de grado, tal como hemos ido adoptando las hamburguesas, el pollo frito, la teletienda o el espanglish en el que estamos convirtiendo nuestro idioma.
soloseraunminuto · 31. marzo 2020
Ayer salí por segunda vez del encierro en busca de viandas con las que asegurar la subsistencia. Esas salidas mantienen el pulso de la ciudad. Las calles por las que circulo me parecieron más del dominio de año nuevo que del territorio de mad-max. En el supermercado de confianza el pulso también era el normal de un día en una hora valle, y los usuarios no parecían presa del pánico de la nueva medida del gobierno, que lo mismo deja a la tienda sin barquetas, bolsas, papel de cocina, productos env
soloseraunminuto · 28. marzo 2020
Y encima amanece nevando. Esta primavera invernal es nuestra pertinaz sequía particular. Con lo bien que no vendría una ola de calor, el tiempo se ha puesto de parte del bicho. Así no hay quien pueda con él. Me entero que nuestro gobierno ha comprado material sanitario a Ali Express y le ha resultado como en los memes del whatsapp: tan corto y tan estrecho que no hay quien se lo ponga.
soloseraunminuto · 24. marzo 2020
La verdad es que esto no da ni para un par de párrafos al día. No me interesa el minuto y resultado y me aburren los vaticinadores y sus vaticinios. No aguanto los reproches ni las coartadas si son partidistas y es evidente que no existen otras. Además, el encierro en casa no tiene paralelismo posible con el de los jóvenes que Boccaccio clausuró en una villa mientras Florencia pasaba la peste bubónica.

Mostrar más