Cobardías, incapacidades, soberbias

Ahora que Cuenca tiene un ayuntamiento de derechas, he leído las doscientas veintidós medidas que el candidato a alcalde tiene en mente (que nadie me acuse de no haberlas leído durante la campaña porque yo no voto en Cuenca, así que no estaba obligado a hacerlo). Mi intención era enterarme de en qué consiste un ayuntamiento de derechas, una vez que por la televisión he visto que uno de izquierdas consiste, de momento, en que los alcaldes se ponen un sueldo ridículo o van a trabajar en metro o no asisten a actos de la religión católica o llevan a sus hijos al cole antes de ir al despacho municipal. 

   A juzgar por lo que he leído, ser alcalde de derechas es, sobre todo, hacer planes. Veinticinco entre pitos y flautas va a hacer. Algunos tan interesantes como la prevención de incendios en el casco antiguo, que tan de cabeza nos lleva a todos, o la movilidad de los peatones, asunto que me tiene particularmente intrigado. Lo que no es hacer planes es limpiar la ciudad, ahorrar dinero, poner wi-fi aquí y allá, pensarse otra vez qué hacer con Carretería y cosas así.

     Cosas, si se me permite, que ni de derechas ni de izquierdas. Ni fu ni fa, si quitamos la celebración del aniversario de la coronación de la Virgen del Rosario, no sé si para desagraviarla de que no tiene paso en andas, y el Congreso Nacional del Toro de Cuerda, que para todo hay congresos en este país, hay que joderse. Algunas saldrán y otras no. Sobre todo aquellas que dependan de que antes se haga un plan, se me ocurre pensar, y luego otras sobre cuyo incumplimiento se acusará al presidente de la región de tener olvidada a Cuenca. Vamos, lo de siempre.

     Tan amena web-lectura, permítaseme el barbarismo o la barbaridad, me ha llevado a pensar que es posible que el alcalde de derechas no esté al tanto de que hay gente que las está pasando putas y a las que le vendría muy bien que les echasen un capote con la comida de los churumbeles, el agobio de la hipoteca y otras minucias de los tiempos de crisis. O quizás es que no hay esa gente. Al fin y al cabo, en su mamandurria anterior debía de tener información privilegiada sobre esas cuestiones.

     Es lo que tiene una ciudad pequeña como ésta, que aquí solo pasan cosas de mentiras. 

    Sin duda, esa es la razón por la que el PSOE e IU no se han puesto de acuerdo. Porque esa gente y esos problemas no existen, así que, no habiendo cosas de las que ocuparse con urgencia en función de lo que dicen sus siglas, se han enzarzado en sus propias soberbias y sus propias incapacidades. O cobardías, como se quiera. Leo la explicación que da IU al portazo que le ha dado al PSOE y lo que dice es que el ayuntamiento no tiene dinero y que entonces ellos no se ponen. Que ellos solo gobiernan si hay parné. Leo lo que dice el PSOE y... bueno no leo nada porque las dos últimas entradas de su web son de junio de 2013 y marzo de 2015. ¿Para qué van a informar de algo, si son nada menos que ellos? 

     Cobardías, incapacidades, soberbias.

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