Goirinosequé

Publicada el 1 de junio de 2012 en El Día de Castilla-La Mancha.


Si permitimos la quiebra de Bankia, miles de pequeños ahorradores y cientos de grandes especuladores perderán su dinero. Además, unos miles de empleados irán al paro. No somos lo suficientemente capitalistas como para permitir ese desastre y, como eso lo saben los dirigentes, han jugado durante años al monopoly en lugar de desempeñar un trabajo. Las ganancias eran buenas para ellos y las pérdidas también porque, llegado el caso, se taparía el agujero con el dinero de todos los demás. Los directivos de los bancos solo se atribuyen responsabilidad por las ganancias y nunca por las pérdidas, y además lo hacen con la chulería del tal Goirinoséqué: se ha perdido porque tenía que perderse y aqui no se devuelve nada; ahora, todos ustedes paguen sus putos impuestos para que yo viva mejor que nadie y, si vuelvo a perder al monopoly, pues ponen más cuartos y en paz, que yo me llevaré lo mío, pase lo que pase. Lo peor es que las leyes los amparan. El mismo código que impide meterlos en la cárcel, desposeerles de sus ganancias inmorales para empezar a enjugar las pérdidas, es el mismo que pone a los trabajadores en el filo cada vez más estrecho de una navaja. Si un extraterrestre nos viese por el ojo de la cerradura se sorprendería de cómo tantos millones aguantamos el ultraje permanente de una casta cuyos privilegios ya hubiesen querido para sí los faraones. Al paso que vamos, un cambio legislativo no servirá de nada y lo que necesitaremos será una revolución que cambie el sistema. No tenemos una ideología que rehaga las cosas de pies a cabeza pero, aun así, ¿cuántos parados más tendrá que haber en las listas antes de que la chusma asalte los palacios de tantos ladrones y se reparta el botín de sus griferías de oro? La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento

Escribir comentario

Comentarios: 0